Independientemente de lo cuidadosos que seamos en nuestro trabajo y bromas aparte, la utilización del uniforme hospitalario ha sido
fuente de controversias en cuanto a su obligatoriedad en algunos servicios asistenciales y su uso dentro y fuera del hospital. Más allá de los tintes sexistas de algunas empresas y anuncios, su función como
vector de transmión de infecciones hospitalarias siempre ha estado
bajo sospecha.
Pero si en muchos hospitales carecemos de normas eficaces sobre la
HIGIENE con mayúsculas, la
normalización del uso de esta prenda es aún más difícil de regular. Mientras en otros países se crean leyes
restringiendo su uso al ámbito hospitalario como medida de control de infecciones y seguridad del paciente o
del propio empleado, en España es el servicio de salud de cada autonomía o el hospital como empresa el que dicta la normativa al respecto, pero estas normas se limitan más bien a restringir su uso desde el punto de vista como propiedad del hospital o identificación de los trabajadores más que como medida de control de infecciones.
De nuevo esta ausencia de normas hace que el control sobre su uso se relaje, algo que debería ser estricto, sobre todo en el
uniforme de quirófano, es difícil de mantener en algunos hospitales y hace que nos encontremos en la prensa
noticias al respecto o que se genere cierta confusión en cuanto a la
permisividad de su uso.
También es cierto que la difusión del algunas series de TV han tenido un impacto nefasto en el uso que algunos trabajadores sanitarios hacen de sus uniformes. Queda muy "cool" irte con el uniforme de trabajo a casa, camisetas con mangas largas debajo con las que rozamos por todas superficies y atendemos a todos los pacientes y que luego nos quedamos puestas, chaquetas que después de haber utilizado durante alguna técnica guardamos en el armario o dejamos por cualquier parte hasta su nuevo uso, guardar de
todo en los bolsillos donde después metemos las manos enguantadas móvil, paquetes de chicle o tabaco.., retirar el protector del suero o del cateter IV mordiéndolo antes de ponérselo a algún paciente (e
sto palabrita del niño Jesús que lo he presenciado en alguna compañera) como en el vídeo del final....
Otra costumbre muy extendida entre cualquier sanitario que se precie es el "lucimiento de fonendo" independientemente de su uso, como elemento identificativo e inseparable hasta tal punto de llegar a llevarlo al comedor o a la cafetería y rozar con él todo lo que vayamos a llevarnos a la boca. Ya conocíamos de los
riesgos del teléfono móvil como vector de infecciones ahora con los avances tecnológicos los dos
van unidos y dentro del bolsillo. Mejor tomar precauciones y en este caso puede que tengamos que hacer una
"doble" desinfección ( Virus digitales y reales):
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Cómo limpiar su estetoscopio,
aquí encontraréis la manera correcta de hacerlo en estetoscopios de diferentes tipos. Lo ideal es hacerlo con toallitas impregnadas en solución con algun desinfectante de uso habitual en el hospital o con alcohol, no humedecer en exceso es lo recomendado por algunos fabricantes, siempre comprobando la compatibilidad de los materiales.
Ayer en un tuit se hacía referencia a las dos situaciones anteriores:
Si nos paramos unos minutos a leerlos, quizá nos lo pensemos dos veces antes de llevarnos el uniforme o el fonendo cuando vamos a casa, a la cafeteria o al bar de la esquina
Después de esto dime que te parece este vídeo, aunque he de reconocer mi debilidad por su protagonista.
Edición 1 Marzo 2014, con la reciente publicación y difusión por distintos medios se ha puesto de nuevo en el punto de mira el tema de la limpieza de los estetoscopios, adjunto este vídeo y el estudio de este mes:
Contamination of Stethoscopes and Physicians’Hands After a Physical Examination
Un estudio similar al que hacen referencia ya lo habíamos citado en el 2011.